¿Por qué insisto en cuidar y observar nuestra postura?

Siempre había notado que tengo mala postura, y digo tengo porque a pesar de que he trabajado bastante en corregirla, siento que todavía me falta mejorar.

Constantemente me encuentro con la cabeza hacia un lado o hacia adelante, los hombros encorvados frente a la mesa o en el escritorio, acompañada de las piernas cruzadas o estar sentada sobre una o ambas piernas. ¡Fatal! Ya sé, pero ya estoy en el camino de hacer consciencia y trabajar en relajar y fortalecer mis músculos para ayudarles a mantener la posición correcta.


Hoy quiero hablarles de todo lo que afecta mantener una mala postura en tantos aspectos de la vida y por qué es importante empezar HOY a trabajar en mejorarla.

¿Qué es una mala postura? se dice que es cuando la curvatura de la columna no es la ideal y esto se debe principalmente a estos factores, dolor, debilidad muscular, rigidez en las articulaciones, desbalance en omoplatos o cadera, mal apoyo del pie, sedentarismo, entre otros.


Muchas veces sin darnos cuenta mantenemos una mala postura en las actividades de nuestro día a día, por ejemplo:

1. Sujetar el teléfono con el hombro

2. Síndrome de la billetera

3. Colocar el brazo izquierdo sobre la ventanilla o el derecho en la guantera central

4. Sentarse en la parte delantera de la silla

5. Tener la silla de trabajo mal regulada

6. Coger cosas del suelo mediante la flexión del tronco

7. Manipular mal las cargas

8. Llevar bolsos de un solo lado

9. Pantalla a un lado de la mesa de trabajo

10. Al dormir, hacerlo bocabajo y con la cabeza ladeada

11. Cruzar las piernas

12. Agachar la cabeza para ver el celular o leer

13. Usa tenis con suela plana

14. Y muchas más…


Con mucha frecuencia, el camino hacia una mala postura no viene por nuestras acciones, sino por cómo nos encontramos emocionalmente. El estrés, las preocupaciones, la aparición de problemas o situaciones comprometidas o de tensión nos hacen adoptar una postura corporal inadecuada. Por ejemplo, a la hora de dormir. Y en ese momento, los sentimientos o sensaciones que hayamos experimentado se pueden convertir en dolor físico.

Nuestro rostro también almacena todas esas emociones a través de gestos, incluso las emociones que nos guardamos se van externando inconscientemente a través del rostro. Fruncimos el entrecejo, y nos hace ver “enojadxs”, las comisuras de los labios se van “cayendo” haciéndonos parecer tristes, torcemos la boca, etc, por mencionar los ejemplos más claros.


¿En cuáles actividades has notado que tienes una mala postura, encorvada o donde tus cervicales cargan el peso completo de tu cabeza? Te reto a que hagas consciencia y revises tu postura cada 15 min, al principio es complicado porque son hábitos y movimientos que el cuerpo tiende a hacer en automático, pero poner atención a cómo estamos acomodados, si el peso de nuestro cuerpo está equilibrado y respiramos profundamente, relajando nuestros hombros, te aseguro que tu cuerpo te lo va a agradecer y más tu yo de 70 años.


¿En qué afecta tener una postura inadecuada?

Para empezar, tu imagen ante otras personas será débil e introvertida, tu papada se va marcando, tus hombros se tensan y te duele cuello y/o cabeza, tu cadera se desbalancea y afecta tus rodillas pudiendo girarlas levemente, la mandíbula se ve afectada y comienzan problemas como el bruxismo (apretar la mandíbula). La respiración se ve comprometida por lo que también tu cuerpo recibe menos oxígeno. La digestión no puede realizarse de forma adecuada ya que se obstruye el paso. Las cervicales y músculos de espalda alta y cuello se pellizcan y pueden causar dolor crónico.


¿Por qué toco el tema de la postura cómo primer tema a resolver en el curso?

Como ya vimos, la postura afecta muchos ámbitos de nuestro cuerpo, promoviendo una asimetría facial. Recargar el peso de nuestra cabeza en la mano nos causa arrugas, bajar el mentón nos produce papada, una cervical lastimada, nos inclina la cabeza, los nervios internos afectan los movimientos uniforme en ambos lados del rostro. Junto con nuestras emociones y gestos, nos vamos volviendo “dos caras”. Y espero pronto estudiar más a fondo todo este tema que me parece interesantísimo porque desde ahí desbloqueamos los músculos y puntos de tensión facial y la vamos haciendo más simétrica y equilibrada.

Al tocar este tema no pretendo asustarte y que vayas directo al espejo a ver tus dos lados, sino que busco hacerte más consciente de observarte en tus actividades y en tu forma de sentarte y de dormir. Cambiar nuestros hábitos en cuestión a nuestra postura nos evitara muchos problemas de salud y nos sentiremos mejor en nuestro cuerpo.

Hacer ejercicio y en especial yoga o estiramientos controlados y pensados, combinados con respiraciones profundas nos ayudaran a mantener y mejorar nuestra postura sin tanto esfuerzo. También es importante trabajar los músculos para mantenerlos fuertes y puedan sostener nuestro esqueleto correctamente. Comienza tu día estirando para que las actividades de tu día no se vean afectadas por haber dormido en una mala posición.

Alinear y mejorar nuestra postura disminuirá arrugas en cuello y rostro y nos permitirá comenzar a trabajar en un yo más juvenil de forma holística y a largo plazo. Te recomiendo ampliamente que practiques los 10 ejercicios para mejorar la postura que encuentras en el video #3 “Mejora tu postura” durante una semana completa antes de comenzar con las rutinas de yoga facial.


El beneficio más notable en mi misma fue sentir el pecho abierto, una postura más abierta a “recibir” con el corazón hacia el cielo. También sentí una notable mejora en mi mal hábito de apretar la mandíbula y el dolor crónico de cuello. Pero mi mejor progreso ha sido volverme más consciente para así corregir mi postura en cada actividad de mi día.

Como ventaja adicional, puede mejorar tu productividad, tu humor y promover un descanso óptimo; asimismo, puede permitirte utilizar los músculos de forma más eficaz. Es probable que mejorar la postura demande tiempo y un esfuerzo consciente, pero los beneficios de sentirse bien hacen que valga la pena.

La solución no es fácil, pero está clara. Hemos de tomarnos en serio, trabajar y, en definitiva, educarnos posturalmente, puesto que los daños a nuestro organismo los podemos estar causando a diario, casi sin darnos cuenta. Combatir una mala postura es una de las mejores recetas para evitar lesiones o problemas de salud.



Recuerda tomar agua y usar bloqueador diario.

Saludos

Vic

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